En julio, dimos por finalizada la reforma integral de SANTANA, un nuevo bar situado en la confluencia de las calles Pastoriza y Orzán.
Hoy, una hora antes de su horario de apertura, decidimos hacerle una visita a Laura, la dueña del local, para que nos cuente más sobre este proyecto.


Hola Laura, ¿qué tal? Teníamos muchas ganas de volver a pasarnos por Santana. Primero de todo, ¿qué tal lo está recibiendo la gente, contenta con los comienzos?
Laura: Mucho mejor de lo que esperaba, ha superado todas mis expectativas.
Dinos, ¿qué hacía Laura antes de Santana, cómo surgió la idea del proyecto?
Laura: Trabajé varios años en locales de hostelería mientras estudiaba. Pero llegó un momento en el que me planteé si lo que estaba estudiando era lo que realmente me motivaba. Finalmente, me di cuenta de que seguir con la hostelería era mi primera opción.


Por qué “Santana», ¿de dónde viene el nombre?
Laura: Tenía notas en el móvil de posibles nombres para el local, tenía claro que quería que el nombre fuese de una sola palabra y, un día llegando a casa, vimos un coche precioso verde oscuro, estaba muy bien cuidado y era de lo años 80. Vi su nombre y lo repetí en alto, “Volkswagen Santana”, me gusto cómo sonaba y lo añadí a las notas del movil, pero nunca hubo ningún nombre que me gustase tanto. Era este.
«Nunca hubo ningún nombre que me gustase tanto. Era este.»
¿En qué te inspiraste para el local? Cuando viniste a Pepita tenías muchas referencias.
Laura: Partí de un estilo más urbano, un poquito más industrial. Me inspiré en locales asiáticos. Tenía claro que quería un local pequeñito, que pudiese gestionar yo. Es mi primera experiencia en el mundo del autónomo y siempre asusta un poco.
¿Por qué decidiste contar con nosotros para el proyecto?
Laura: Me habían dado muy buenas referencias vuestras los chicos de La Narcisa, se quedaron muy contentos con el resultado, y eso me ayudó a decidirme.
¿Estás contenta con la ubicación del local?
Laura: La calle tiene un toque urbano, que contrasta con el local. Estoy super contenta con la clientela y muy agradecida con la gente que nos está visitando estas primeras semanas y confiando en nosotros. ¡Esperamos a todo el que quiera venir de martes a sábado a partir de las 18:00h!


«Tenía claro que quería un local pequeñito.»
Y dinos, ¿qué puedes tomar en Santana?
Laura: Es un concepto muy sencillo. Ofrezco 5 productos: copas, vinos, cervezas, vermú y cocktails. Estos dos meses los acompañé con gildas, que en breve cambiaremos. La idea es darle rotación tanto al picoteo frío como a algunas marcas de bebidas.
Nos fijamos en una botella bonita en la parte alta de la estantería. Laura, ¿qué bebida es?
Laura: Es un vermú gallego, se produce en Lugo. Muy rico, dulce y suave con toques de canela. La idea es tener pocas referencias pero variadas.
En cuanto a cocktails, ¿cuáles haces?
Margarita, mojito, Moscow Mule y tres tipos de Spritz diferentes. Tenemos un especial Santana con un licor de flores de sauco.


Hablemos un poquito de eventos.
Laura: Estoy abierta a todo tipo de oportunidad que pueda surgir, así como celebrar eventos, ahora para septiembre estoy viendo de hacer una exposición de fotografía con un amigo fotógrafo y pensando en hacer sesiones vermú con comida.
Además, he empezado a recibir reservas para cumpleaños y otro tipo de celebraciones y, por su tamaño, es un local muy acogedor para grupos pequeños. Además, ofrezco varios menús cerrados para acompañar el picoteo.
¿Qué diferencia a Santana de otros locales?
Laura: Lo que quería principalmente era que fuese un local cercano, en el que no existiera esa barrera típica entre los camareros y los clientes en la barra, me parecía muy necesario. Que los clientes puedan estar dentro de ella y se sientan cómodos, y que los que trabajamos aquí no nos sintamos encerrados en esa zona.
Me gusta que la gente se pueda sentar encima de las neveras y tomar algo mientras nosotros trabajamos.
Por último, darte las gracias por tu tiempo y desearte que vaya todo muy bien, ¡os seguiremos la pista!
Laura: Gracias a vosotros, Santana es vuestra casa.




